La hermana de la Caridad de San Vicente de Paúl, sor Carmen Sanz (no sé si vive aún), española, profesora de Física en el “Liceo San José y Virgen del Carmen”, construido por esa congregación en Vicente Noble, nos envió a una página del libro donde el químico-físico francés Antoine Lavoisier decía: “En la Naturaleza nada se crea, ni nada se destruye; todo se transforma”.
Mi curiosidad fue tal que jamás lo he olvidado, pese a todas las interrogantes que entraron en tropel en el banco de mi memoria. El otro momento mágico fue cuando el reverendo Samuel Grano de Oro -¡que tampoco sé si murió, pues no lo he vuelto a ver jamás!-, en el Curso-UASD, Barahona, mencionó que los filósofos griegos de las colonias jónicas, al oeste de lo que es hoy Turquía, buscaban el “principio” de todo lo que existe o “arjé” reflexionando sobre elementos concretos.
Tales de Mileto decía que todo había surgido del “agua” y sus discípulos Anaximandro (el “apeirón”) y Anaxímenes decía que el “pneuma” o aire. Pero mi verdadera angustia existencial (¿puedo decir neurosis?) y gran satisfacción la encontré con un folleto mimeografiado por Jesús de la Rosa de un capítulo de uno los divulgadores de la Academia de Ciencias URSS, Konstantinov: “La materia y sus formas de existencia”, y descubriría lo que el pastor, al igual que las monjas, habían escamoteado: las teorías de Heráclito de Efeso y Demócrito de Abdera. Luego, por mi cuenta estudiaría, a veces en fragmentos, a Empédocles, Leucipo y Epicuro y luego la tesis de K. Marx sobre éste. Después a todos hasta el romano T.
Lucrecio Caro. Me emocionó la teoría del devenir de Heráclito, pero quedé boquiabierto con el divino Demócrito de Abdera (460-370, a .d. C.), y su teoría atomística, pues cuando eso no sabía nada de Eratóstenes de Alejandría, y la ‘folletería’ estaliniana de filosofía de la UASD era esquemática, baldía y esquizoide, pero la enciclopedia Espasa-Galpe, la otra disponible, era dispersa, palabrera e ininteligible para quien apenas había oído hablar de filosofía en la glosa duartiana o en algún poema.
<noscript>
<iframe src=”http://alt.impresionesweb.com/noscript.php?tam=468×60&idp=53834&ref=53834&cod=80402″ width=”468″ height=”60″ frameborder=”0″ marginheight=”0″ marginwidth=”0″ scrolling=”no”></iframe>
</noscript>



